Este poblado
tiene un encanto peculiar: prácticamente
toda la ciudad está construida con
cantera rosa. Edificios y templos, fachadas,
balcones, aceras y monumentos han sido labrados
de esta piedra que es muy abundante en la
región. Sus calles adoquinadas y
empedradas, con su clima muy generoso, dotan
de un sabor especial de lo que se puede
llamar una auténtica provincia.
Además se trata de una ciudad que
atesora muchas páginas de la Historia
de México. Fue centro de grandes
batallas entre las tribus poderosas del
mundo prehispánico y sede de episodios
importantes de la independencia del país.
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