Originalmente
fue un asentamiento prehispánico
(su nombre proviene del náhuatl "Detrás
del tule") y fue cabecera de la Alcaldía
Mayor de España. Desde el siglo XVIII
se destacó por su producción
agropecuaria y se confirmó como punto
estratégico para el comercio, lo
que propició el surgimiento de posadas
y mesones para los viajeros. Actualmente
es la segunda ciudad en importancia del
estado de Hidalgo.
Dentro de los atractivos visuales que ofrece
la ciudad, está la arquitectura religiosa:
La Catedral de Tulancingo, el Templo de
Nuestra Señora de la Merced, la Capilla
de la Expiración y el ex Convento
Franciscano en honor a San Juan Bautista,
Patrono de Tulancingo. Todas, verdaderas
joyas artísticas del siglo XVI, que
podrían ser la delicia de estudiantes
de arte y arquitectura.
En el corazón de la ciudad el visitante
podría optar por comer en sus calles
los platos típicos, asistir a un
concierto, al cine o a la vida nocturna,
o visitar algunos de los mejores sitios
de interés: el Zoológico,
el Parque de La Floresta, la Biblioteca
Pública Sor Juana Inés de
la Cruz, el Jardín del Arte, el Centro
Cultural Ricardo Garibay y el Museo del
Ferrocarril.
Uno de los atractivos principales de Tulancingo
es la zona arqueológica “El
Mágico”, ubicada en Huapalcalco
a sólo 3 km. de la ciudad. El Mágico
es considerado el primer asiento tolteca
en el Estado. En ella se puede contemplar
una interesante pirámide que posiblemente
fue un centro cívico y religioso,
y las pinturas rupestres que sugieren una
edad mayor a los 9,000 años A.C.
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